Planificar un taller educativo

Cuando hablamos de un taller educativo, nos referimos al proceso estructurado y planificado del aprendizaje, el cual requiere a una cantidad de participantes y posee un fin definido. Este contribuye a la participación activa de los miembros del grupo.

Un taller es una técnica que se utiliza para impartir una enseñanza, es parte de la metodología educativa, la cual incluye tanto como la teoría, como la práctica. Esta utiliza la investigación, el trabajo grupal y el descubrimiento como técnica de aprendizaje.

Los talleres siempre cuentan con un instructor, el cual realiza una sesión de guía o de entrenamiento que puede durar de uno a varios días según el tipo de taller y la enseñanza o actividad que se vaya a realizar en el mismo.

Los integrantes del taller pueden participar de distintas maneras y la cantidad de participación es variada según lo requiera el mismo taller educativo y el tema que se va a impartir dentro del mismo, también influirá los tipos de actividades que se van a realizar.

Un taller educativo es un método de enseñanza donde se les da la oportunidad a los alumnos o participantes de desarrollar habilidades y ciertas capacidades con respecto al tema a tratar y ayudarlos a aplicar ese conocimiento en su vida.

Aunque pueden ser variados en cuanto a temas y estrategias a utilizar, siempre cuentan con una estructura similar, la cual se va desarrollando posesivamente. La base de un taller consiste en tener una introducción, una acción y un cierre.

La introducción consiste en definir cómo será la apertura de dicho taller y establecer el tema a tratar. En cuanto a la acción, tiene que ver con las actividades a realizar, como por ejemplo, las presentaciones o los ejercicios que van a efectuar los integrantes, las conversaciones, los productos que se usarán.

El cierre, trata sobre como culminará el taller, debe tener un breve resumen donde se deje en claro los puntos u objetivos principales del taller, puede contar con una pequeña evaluación donde se demuestre el aprendizaje de los integrantes.

Pero como se dijo anteriormente, un taller puede tener diversas formas y acciones, pero todas parten del mismo diseño básico, siempre debe contar con coherencia y poseer el enganche necesario para mantener interesados a los participantes.

La idea de realizar un taller de índole educativo es plasmar un aprendizaje a los participantes, lo que hará que, una vez culminado el taller, estos puedan realizar las actividades que realizaron y que salgan con un conocimiento nuevo.

El diseño o planificación del taller dependerá en gran manera del contenido a tratar, del tipo de participantes que se tendrá, las necesidades que lo mismos tengan y el objetivo principal o finalidad del taller. En todo caso, los talleres deben ser tanto atractivos como dinámicos.

Normalmente los talleres se realizan en grupos, por lo tanto, hay que tomar en cuenta las edades y las características de los individuos que participaran como espectadores en el taller, no es recomendable unir personas con ciertos puntos diferentes.

Es decir, que no sean de las misma edad o no tengan los mismos intereses, ya que, etsos factores influirán en la manera en la que se ejecutara el mismo taller y los métodos y tecnicas que se van a emplear.

El objetivo de un taller es impartir una enseñanza o enseñar una habilidad, pero siempre es dejar un aprendizaje para los participantes. Y la finalidad es que ellos mismo puedan aplicar dicho aprendizaje en su vida, por eso es un taller educativo.

Un taller debe combinar tanto e aprender como el aplicar, los estudiantes o integrantes del taller aprende algo, al acudir a personas expertas en la materia, los cuales darán sus propias experiencias y los ayudarán a ser mejores.

Además, estos participantes entenderán cómo el tema que están prendiendo pueden ayudarlos a aplicar esos conocimientos y poder hacerlo el resto de su vida, debe existir un beneficio en acudir a dicho taller.

Cómo planificar un taller educativo

Para planificar taller educativo debe tomarse en cuenta en primer lugar, a los participantes, definir cuáles son sus necesidades y así poder llegar a la finalidad del mismo. Una vez identificado esto, se utiliza para personalizar el taller y hacer que este sea práctico para los integrantes.

Es importante generar en los participantes la reflexión, ya que a través de la misma es que viene el aprendizaje y puede motivar a los estudiantes o integrantes a llevar a cabo la acción, aplicar lo que se ha aprendido.

Esto se puede lograr usando la experiencia de los expositores o de algún invitado, usar palabras motivacionales y con sentimiento ayudara a desarrollar el interés y la inspiración a los individuos que estén participando en el taller, esto los motivará a aplicar el conocimiento aprendido.

Otro factor importante para que el taller tenga éxito y cumpla su cometido, es que invite a los integrantes a participar, un taller dinámico con la participación de los estudiantes lograra ser más eficaz que uno donde solo los expositores hablen.

El hecho de que tengan que participar en una forma directa contribuirá a que los espectadores logren mantenerse atento e interesados en el tema y a prestar atención, además que se logrará que la enseñanza quede grabada en su mente.

Al planificar un taller educativo, siempre es útil agregar un poco de cuestionamiento, uno que se plantee a los participantes, que los haga llegar a una conclusión propia o a uno que, con el conocimiento adquirido pueda llegar.

Estos cuestionamientos captará la atención d los participantes y creara cierta expectativa, así los estudiantes profundizaran más en el tema, por eso se requiere preparación y tener dominio sobre el tema a tratar.

Como el taller requiere de participación de los integrantes, pueden surgir imprevistos o respuestas no esperadas, por eso, aunque se tenga algo ya preparado y planificado, se debe ser flexibles y quizás abiertos en cuanto a desviarse un poco del tema.

Pero se debe tomar en cuenta que, si bien es positivo, salirse del tema para quizás dejar claro un punto, es importante no salirse del objetivo principal del taller y no cambiar bruscamente el tema a tratar.

La elección del tema debe ser basado en los participantes, debe enfocarse en lo que preocupa y en lo que motiva a los espectadores, un tema que sea de interés para los mismos, de este modo el taller fluirá de una manera más sencilla.

Algo práctico a la hora de impartir un taller educativo es tener a la mano un bosquejo o guión breve de lo que se va a exponer, esto siempre ayudara al expositor a tener las ideas claras y a no trabarse en ciertos puntos.

También es importante definir cuantos expositores habrán y si existe más de uno, los temas deben entrelazarse entre sí y debe existir coherencia entre todo los maestros o facilitadores, así todos tendrán el mis objetivo y los alumnos no perderán la concentración, ni el tema en sí.

Otro aspecto que se debe tomar en cuenta a la horade planificar un taller educativo es conocer los aspectos externos que rodearan el taller, como el horario que se tendrá, el local donde se va a realizar, el material que se usará antes, durante y después, incluso si se repartirá refrigerio o no.

Una vez obtenido el tema a impartir, quienes serán los integrantes del taller, quienes los expositores del mismo, los puntos a tratar y el objetivo claro del taller y el contenido del mismo, y tener resuelto otros detalles pequeños, puede poner en práctica su taller.

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